Sobre FAMOCOVA

FAMOCOVA es la Asociación de Familias Monoparentales de la Comunidad Valenciana.

Somos una Asociación sin ánimo de lucro que nace para apoyar, asesorar y orientar a las familias monoparentales.

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Organización familiar: cómo empezar el curso con más tranquilidad

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Organización familiar: cómo empezar el curso con más tranquilidad

El final de agosto suele venir acompañado de listas, horarios, compras y preparativos. En pocos días comienzan las clases y la familia debe volver a adaptarse a una rutina diferente.

En una familia monoparental, muchas decisiones diarias recaen principalmente sobre una sola persona: llevar y recoger a los hijos, organizar las comidas, coordinar las actividades, acudir a reuniones y responder a los imprevistos.

No existe una organización perfecta, pero preparar algunos aspectos antes de comenzar septiembre puede hacer que las primeras semanas resulten más llevaderas.

Utilizar un único calendario

Tener la información repartida entre mensajes, correos electrónicos, papeles y notas puede provocar olvidos.

Es más práctico utilizar un único calendario familiar.

Puede ser:
• Un calendario de pared.
• Una agenda.
• Una pizarra.
• Una aplicación móvil.
• Un calendario digital compartido.

Lo importante es anotar siempre en el mismo lugar:
• Horarios escolares.
• Actividades extraescolares.
• Reuniones.
• Citas médicas.
• Días festivos.
• Fechas de pago.
• Excursiones.
• Exámenes.
• Compromisos laborales.

Los hijos mayores también pueden consultar y completar el calendario.

Preparar la semana con antelación

Dedicar unos minutos durante el fin de semana a revisar los días siguientes puede evitar muchas prisas.

Podemos comprobar:
• Qué actividades hay cada día.
• Quién necesita llevar material especial.
• Qué días utilizarán el comedor.
• Si existe alguna reunión.
• Qué ropa o equipamiento necesitan.
• Si debemos realizar algún pago o trámite.

También podemos dejar preparados algunos documentos, prendas o materiales importantes.

Organizar las comidas

Decidir cada día qué vamos a comer o cenar puede suponer una carga añadida.

Preparar un menú semanal sencillo ayuda a hacer la compra con mayor orden y evita decisiones de última hora.

No es necesario preparar platos complicados.

Podemos:
• Repetir algunas cenas.
• Cocinar cantidades mayores.
• Congelar algunas raciones.
• Dejar ingredientes preparados.
• Contar con varias opciones rápidas para los días más intensos.

El objetivo es ahorrar tiempo y reducir preocupaciones durante la semana.

Preparar las mañanas la noche anterior

Las mañanas suelen ser uno de los momentos más difíciles del día.

Dejar algunas cosas preparadas la noche anterior puede ayudarnos:
• Mochilas.
• Ropa.
• Almuerzos.
• Botellas de agua.
• Autorizaciones.
• Material deportivo.
• Documentación.

Los hijos pueden colaborar según su edad y responsabilizarse de preparar sus propias cosas.

Crear una pequeña red de confianza

Contar con personas de confianza puede resultar de gran ayuda ante una reunión inesperada, una enfermedad o un retraso en el trabajo.

Esta red puede estar formada por:
• Familiares.
• Amistades.
• Vecinos.
• Otros padres o madres del colegio.
• Personas cercanas.

Es recomendable hablar previamente y establecer ayudas concretas, como recoger a los niños un día determinado o avisarse si se produce algún cambio en el horario escolar.

También debemos comprobar qué personas están autorizadas para recoger a los hijos en el centro.

Preparar un plan para los imprevistos

Los imprevistos forman parte de la vida familiar.

Un hijo puede ponerse enfermo, una actividad puede cambiar de horario o puede surgir una obligación laboral.

Tener algunas decisiones tomadas previamente reduce la preocupación cuando esto sucede.

Podemos plantearnos:
• ¿Quién podría recoger a los niños?
• ¿Qué personas están autorizadas?
• ¿A quién podemos llamar?
• ¿Dónde se encuentran los documentos médicos?
• ¿Qué opciones tenemos si un hijo no puede acudir a clase?
• ¿Cómo podemos reorganizar el día?

No siempre será fácil resolverlo todo, pero contar con un plan básico aporta seguridad.

Repartir pequeñas responsabilidades

Los hijos pueden colaborar según su edad.

Algunas tareas pueden ser:
• Preparar la mochila.
• Ordenar el material.
• Elegir y preparar la ropa.
• Poner o recoger la mesa.
• Guardar sus cosas.
• Recordar sus actividades.
• Ayudar con pequeñas tareas de casa.

No se trata de trasladarles las preocupaciones de los adultos, sino de enseñarles que la organización familiar es responsabilidad de todos.

No llenar todas las tardes

Al comenzar el curso podemos sentir la necesidad de apuntar a los hijos a muchas actividades.

Sin embargo, los niños y adolescentes también necesitan tiempo para descansar, estudiar, jugar y estar en casa.

Dejar alguna tarde libre puede facilitar la organización y evitar que toda la semana se convierta en una carrera.

Dejar espacio para el descanso

La persona adulta también necesita pequeños momentos para parar.

Aunque no siempre sea sencillo, reservar algún espacio sin obligaciones ayuda a afrontar mejor el resto de la semana.

No tiene que ser un plan complicado. Puede ser simplemente leer, caminar, escuchar música, descansar o disfrutar de un rato tranquilo en casa.

Aceptar que no todos los días saldrán bien

Habrá mañanas con prisas, olvidos, cambios de horario y días en los que la planificación no funcione. Eso no significa que la organización haya fracasado.

El objetivo no es controlar cada detalle, sino disponer de herramientas que faciliten la vida diaria y nos permitan adaptarnos cuando algo cambia.

Desde Famocova queremos acompañar a las familias monoparentales también en estos pequeños retos cotidianos.

Una organización sencilla, realista y adaptada a cada hogar puede ayudarnos a comenzar el nuevo curso con mayor tranquilidad.