07 Jul Verano y conciliación: la realidad de las familias monoparentales, una carrera de obstáculos
Cuando terminan las clases, para muchas familias comienza una etapa de descanso, ocio y tiempo compartido. Sin embargo, para las familias monoparentales el verano suele convertirse en un auténtico desafío organizativo y económico.
Desde FAMOCOVA hemos querido conocer cómo viven esta situación nuestras familias asociadas y hemos hecho una encuesta entre nuestras familias: los resultados reflejan una realidad que merece más atención y más apoyo por parte de las administraciones.
Conciliar en verano: una de las principales preocupaciones
Más del 90 % de las familias participantes reconoce que el verano supone una dificultad importante para conciliar la vida laboral y familiar. De hecho, seis de cada diez consideran que esta dificultad es muy elevada, mientras que prácticamente un tercio la define como bastante importante. Apenas una pequeña minoría afirma no tener problemas de conciliación durante los meses estivales.
La realidad es especialmente compleja teniendo en cuenta que la mayoría de las personas encuestadas trabajan actualmente, muchas de ellas a jornada completa o como trabajadoras autónomas.
Ante la falta de alternativas suficientes, los campamentos de verano se han convertido en el principal recurso para muchas familias monoparentales. El apoyo familiar continúa siendo también una pieza fundamental para poder mantener la actividad laboral durante las vacaciones escolares. Sin embargo, muchas familias manifiestan tener que recurrir a reducciones de jornada, excedencias o incluso dejar a los menores solos durante algunas horas para poder compatibilizar horarios laborales y cuidados.
Además de las dificultades organizativas, el impacto económico es otra de las grandes preocupaciones. Casi nueve de cada diez familias asumen gastos adicionales superiores a los 300 euros durante el verano y más de la mitad supera incluso los 600 euros de gasto extra entre campamentos, escuelas de verano, actividades, comedor, transporte o cuidados alternativos. Para muchas familias monoparentales, estos costes se suman a unos presupuestos familiares ya ajustados durante el resto del año.
Uno de los datos más preocupantes de la encuesta es que alrededor del 76 % de las familias reconoce haber dejado de apuntar a sus hijos e hijas a actividades de verano por motivos económicos. Esta situación genera desigualdades de oportunidades y limita el acceso de muchos menores a espacios educativos, deportivos y de ocio que resultan especialmente importantes durante las vacaciones escolares.
¿Qué reclaman las familias monoparentales?
Las principales demandas de las familias son claras: más ayudas económicas directas, una mayor oferta de campamentos gratuitos o subvencionados y medidas reales de flexibilidad laboral que permitan compatibilizar empleo y cuidados. La conciliación no puede depender únicamente de la capacidad económica de las familias ni del apoyo de abuelos y familiares.
Desde FAMOCOVA seguiremos trabajando para visibilizar la realidad de las familias monoparentales y trasladar sus necesidades a las administraciones públicas. Porque conciliar no debería ser un privilegio ni el verano una fuente añadida de estrés e incertidumbre para quienes sostienen solas el cuidado y la crianza de sus hijos e hijas.
