02 Mar Entre bastidores con FAMOCOVA: Javier nos cuenta su día a día
“Así trabaja Javier día a día para apoyar a nuestras familias monoparentales”
Javier, ¿puedes contarnos en profundidad cómo es tu labor cotidiana en las sedes de Castellón y Alicante?
Mi día a día se basa en la escucha activa y la acción directa. Comienzo cada jornada atendiendo correos y llamadas de nuestros usuarios y asociados, ofreciendo un asesoramiento minucioso, cercano y personalizado. No se trata únicamente de resolver dudas, sino de acompañar de manera humana y profesional.
Guiamos paso a paso en la obtención del título de familia monoparental, pero también vamos más allá. Nos implicamos en cuestiones clave como las obligaciones tributarias, asesorando en campañas como la declaración de la renta para que ninguna familia pierda las deducciones o beneficios fiscales que le corresponden por ley. Nuestro objetivo es que cada socio sienta que tiene apoyo real y cercano en cada paso del proceso.
Sin embargo, el trabajo no se limita al despacho. Una parte fundamental de mi labor es detectar qué servicios suponen un verdadero apoyo en la crianza y la conciliación. Por ello, visito personalmente comercios locales —papelerías, academias de idiomas o centros de actividades extraescolares— para reunirme con sus responsables, explicar quiénes somos y establecer convenios que respondan a necesidades reales.
Todo ello lo hacemos manteniendo una conexión constante con nuestros asociados, ofreciendo un trato cercano, flexible y adaptado a sus circunstancias. Ya sea de forma presencial o telemática, nos ajustamos a sus horarios y situaciones personales. Queremos que cualquier familia monoparental de Castellón o Alicante sepa que tiene a su disposición un servicio a medida y un equipo que comprende su realidad de primera mano.
¿Qué logros recientes destacarías de tu trabajo en la asociación?
El mayor logro es haber consolidado a Famocova como referente para las familias monoparentales en nuestras dos provincias. Hoy, instituciones públicas y entidades sociales no solo nos conocen, sino que recurren a nosotros para solicitar nuestro criterio y experiencia. Esa visibilidad es, sin duda, una victoria colectiva.
En cuanto a avances concretos, me siento especialmente orgulloso de la red de convenios que estamos construyendo. No buscamos acuerdos simbólicos, sino soluciones reales. Hemos consolidado alianzas estratégicas como la del bufete de abogados Unive, fundamental para la defensa jurídica de nuestros socios, o el convenio con Asafan, que abre nuevas oportunidades de formación y charlas de valor en Alicante. También hemos impulsado acuerdos con academias de inglés que ayudan a aliviar el coste de la educación extraescolar.
Seguimos en constante movimiento, con nuevos convenios en trámite que surgen directamente de las necesidades que nos trasladan nuestros propios socios. Cada empresa que se suma a Famocova es el resultado de un trabajo personalizado, orientado no solo al ahorro económico, sino también al ahorro de tiempo y al acompañamiento real que nuestras familias necesitan para que la crianza sea más sencilla.
¿Qué mensaje te gustaría transmitir a los socios y a la comunidad desde tu experiencia?
Mi mensaje es una reivindicación de la libertad y la felicidad. Cada persona debe sentirse libre de elegir el modelo de familia que desee, y esa decisión debe ser respetada y respaldada por el Estado de Bienestar.
En Famocova trabajamos para normalizar la familia monoparental. Somos una estructura familiar real y presente en nuestra sociedad. Es cierto que muchas familias monoparentales nacen desde una decisión libre y consciente, pero también existen otras realidades: situaciones sobrevenidas, circunstancias personales difíciles o cambios inesperados en la vida. No todas responden a una libre elección, pero todas comparten algo fundamental: son familias completas y válidas.
Queremos romper con el mito de que “faltan piezas”. No falta nada. Somos familias con características propias que la Administración debe atender con justicia y equidad. La pluralidad de situaciones dentro de la monoparentalidad es amplia, y precisamente por eso necesitamos políticas públicas que comprendan esa realidad y se adapten a ella.
Como nos decía recientemente una socia: “Gracias por vuestro asesoramiento cercano y por estar ahí cuando la burocracia se vuelve un muro”.
Ese es el mensaje final: unión y fuerza colectiva. Cuanto más grande sea nuestra red, mayor será nuestra capacidad para lograr que las leyes y las ayudas se adapten a nuestra realidad. En Famocova no solo se gestionan trámites o descuentos; se ofrece escucha, acompañamiento y defensa activa de todas las familias monoparentales, en cualquiera de sus circunstancias.
Porque los distintos modelos familiares forman parte de la realidad social y merecen reconocimiento y apoyo.
